Waldo Cortes-Acosta, conocido en el octágono como “Salsa Boy”, se ha convertido en uno de los atletas dominicanos más destacados dentro de la Ultimate Fighting Championship (UFC), la liga más importante de artes marciales mixtas (MMA) en el mundo. Originario de Fundación, en la provincia Barahona, Cortes-Acosta ha elevado el nombre de la República Dominicana en el deporte de combate con una trayectoria ascendente y triunfos contundentes en la división de peso pesado.
Cortes-Acosta, de 34 años, llegó al UFC tras ganar su contrato en Dana White’s Contender Series con una victoria por TKO en el primer asalto, lo que le abrió las puertas del octágono en octubre de 2022. Desde entonces ha protagonizado numerosos combates de alto impacto, acumulando un récord notable que incluye múltiples nocauts y decisiones a su favor, que han demostrado tanto su potencia como su resistencia frente a peleadores experimentados.
En 2025, “Salsa Boy” destacó con varias actuaciones relevantes. Entre sus victorias más sonadas está su triunfo por decisión unánime sobre Serghei Spivac en UFC 316, celebrada en Newark, Nueva Jersey, donde exhibió un estilo técnico y contundente. Además, en noviembre de ese mismo año logró nocauts espectaculares frente a Shamil Gaziev y Ante Delija en eventos de Fight Night, reafirmando su capacidad de finalizar combates en los primeros asaltos.
Una de las pruebas más importantes de su carrera profesional llegó en UFC 324, celebrado en el T-Mobile Arena de Las Vegas el 24 de enero de 2026, cuando enfrentó al veterano estadounidense Derrick Lewis, uno de los pesos pesados más conocidos de la organización. En ese duelo, Cortes-Acosta dominó la pelea y consiguió un nocaut técnico en el segundo asalto, consolidándose como una fuerza emergente en la división y una figura a seguir por los fanáticos de las MMA.
La versatilidad y el estilo agresivo de Cortes-Acosta lo han convertido en un favorito dentro del ranking de pesos pesados, donde figura entre los puestos más altos, y ha despertado expectativas hacia futuros duelos de alto nivel, incluso ante contendientes establecidos o aspirantes al título.
Más allá de sus resultados en el octágono, la carrera de Cortes-Acosta representa un hito para el deporte dominicano. Su éxito en la UFC no solo amplía la presencia de atletas de la República Dominicana en escenarios globales de alto rendimiento, sino que también sirve de inspiración para una nueva generación de luchadores que aspiran a competir en las artes marciales mixtas a nivel mundial.
Con una mezcla de potencia, técnica y espíritu competitivo, Waldo Cortes-Acosta continúa escalando posiciones en la UFC y proyecta un futuro en el que su nombre puede asociarse incluso con la disputa del título de la división de peso pesado.





