El memorando contempla el cese de hostilidades, la reapertura de una de las rutas marítimas más importantes del mundo y negociaciones para un acuerdo definitivo en un plazo de 60 días.
Washington/Teherán. Estados Unidos e Irán firmaron este miércoles un acuerdo preliminar destinado a poner fin al conflicto que enfrentó a ambas naciones y restablecer la normalidad en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales vías de transporte de petróleo y gas del mundo.
El memorando de entendimiento, compuesto por 14 puntos, fue suscrito por el presidente estadounidense Donald Trump y el mandatario iraní Masoud Pezeshkian, marcando el inicio de un proceso diplomático que busca alcanzar un acuerdo definitivo en un plazo de 60 días, prorrogable por mutuo consentimiento.
La Casa Blanca confirmó la entrada en vigor inmediata del pacto, cuyos detalles fueron dados a conocer mientras Trump participaba en la cumbre del G7 en Francia.
Entre los aspectos más relevantes figura el compromiso de ambas partes de cesar de manera inmediata y permanente las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo los escenarios vinculados al conflicto en Líbano. Asimismo, Irán se compromete a no desarrollar ni poseer armas nucleares, mientras que Estados Unidos se compromete a levantar gradualmente las sanciones económicas y el bloqueo marítimo impuesto sobre los puertos iraníes.
Uno de los puntos más significativos del acuerdo es la reapertura del estrecho de Ormuz, ruta por donde circula una parte considerable del comercio energético mundial. Durante los próximos 60 días, las embarcaciones podrán transitar libremente y sin el pago de peajes, medida que busca aliviar las tensiones en los mercados internacionales y contribuir a la estabilidad de los precios del petróleo, el gas y los fertilizantes.
El acuerdo también contempla la creación de un fondo internacional de al menos 300 mil millones de dólares para apoyar la reconstrucción y el desarrollo económico de Irán, una economía severamente afectada por años de sanciones internacionales y por los costos derivados de la guerra.
No obstante, el documento deja pendientes algunos de los temas más complejos, especialmente aquellos relacionados con el programa nuclear iraní. Funcionarios estadounidenses han señalado que el cumplimiento de cada una de las obligaciones asumidas será determinante para avanzar hacia un acuerdo permanente.
Analistas internacionales consideran que el entendimiento representa un paso importante para reducir las tensiones en Medio Oriente y evitar nuevas interrupciones en el comercio global. Sin embargo, advierten que los próximos dos meses serán decisivos para determinar si ambas naciones logran transformar el actual cese de hostilidades en una paz duradera.
La firma del acuerdo ha sido recibida con cautela por la comunidad internacional, que observa con expectativa el desarrollo de las negociaciones y el cumplimiento de los compromisos asumidos por Washington y Teherán.



