Santo Domingo, R.D. — Con una trayectoria de más de dos décadas en la jurisdicción laboral, la magistrada Ramona Gutiérrez Batista presentó ante el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) los principales aspectos de su experiencia profesional y los principios que entiende deben orientar el ejercicio de la función judicial.
Durante su comparecencia, Gutiérrez Batista puso especial énfasis en la necesidad de que las decisiones judiciales estén sustentadas en una correcta valoración de las pruebas, una motivación clara de las sentencias y el respeto a los derechos de todas las partes involucradas.
La jurista cuenta con una amplia experiencia en materia laboral. Durante 23 años ejerció como jueza del Juzgado de Trabajo del Distrito Judicial de Monseñor Nouel, labor que le permitió conocer procesos relacionados con sectores productivos de importancia para esa provincia, entre ellos la minería, las zonas francas y la actividad agrícola.
En su intervención ante el CNM, planteó que la condición de vulnerabilidad que tradicionalmente se reconoce al trabajador dentro de la jurisdicción laboral debe ser considerada sin afectar el derecho de las demás partes a recibir una decisión justa e imparcial.
Otro de los puntos abordados fue la responsabilidad de los jueces al momento de examinar las pruebas. Gutiérrez Batista sostuvo que este proceso debe realizarse con rigor y prudencia, evitando decisiones automáticas y procurando que cada fallo explique adecuadamente los elementos que condujeron a la decisión.
También destacó la relevancia de la motivación de las sentencias como parte esencial de la administración de justicia, ya que permite a los ciudadanos conocer las razones jurídicas de una decisión y ejercer, cuando corresponda, los mecanismos de recurso establecidos por la ley.
Trayectoria académica y profesional
Gutiérrez Batista es oriunda de Arroyo Caña, sección Blanco, provincia Monseñor Nouel. Realizó sus estudios primarios en Los Quemados y cursó la secundaria en el Liceo Elías Rodríguez, en Bonao.
Se graduó de licenciada en Derecho en 1995 en la Universidad Católica Nordestana, en San Francisco de Macorís. Posteriormente amplió su formación con una maestría en Derecho Civil y Procedimiento Civil y una especialización en Derecho Judicial de la Escuela Nacional de la Judicatura, además de otras capacitaciones vinculadas al ejercicio jurídico.
Su presentación ante el Consejo Nacional de la Magistratura estuvo marcada por una visión de la justicia centrada en cuatro elementos: imparcialidad, valoración responsable de las pruebas, decisiones debidamente fundamentadas y equilibrio entre los derechos de las partes.




