Santo Domingo.– El diputado por Santiago Robinson Díaz defendió los avances alcanzados por el sistema educativo dominicano y exhortó a que las críticas y los procesos de fiscalización se desarrollen sobre la base de información verificable, evitando convertir la educación en un escenario de confrontación partidaria.
Díaz consideró que el debate público sobre el inicio del año escolar 2026-2027 debe partir de los resultados que puedan comprobarse en los centros educativos y no únicamente de pronósticos negativos formulados antes de la apertura de las aulas.
A su juicio, cuestionar la gestión educativa forma parte del ejercicio democrático y de las atribuciones de la oposición, pero insistió en que cualquier señalamiento debe estar acompañado de argumentos y elementos objetivos que permitan identificar con precisión las deficiencias existentes.
El congresista también se refirió a la propuesta de interpelar al ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, y recordó que este mecanismo está contemplado dentro de las herramientas de control político. No obstante, señaló que su utilización debe responder a las formalidades establecidas y a razones debidamente sustentadas.
Durante sus declaraciones, Díaz puso de relieve algunas de las acciones previstas para el presente período escolar, entre ellas la incorporación de más de 1,200 aulas, intervenciones de mantenimiento en 1,342 planteles y programas de capacitación dirigidos a unos 90,000 docentes.
Asimismo, indicó que más de 5,000 centros educativos cuentan con conexión a internet de banda ancha o fibra óptica, mientras que el Sistema Nacional de Transporte Estudiantil (TRAE) dispone de 1,871 autobuses con cobertura en las 31 provincias y el Distrito Nacional.
El diputado señaló que estos indicadores no significan que los problemas del sector hayan sido superados y reconoció que persisten retos que requieren atención. Sin embargo, entiende que la discusión sobre esas dificultades debe realizarse sin desconocer las mejoras alcanzadas.
Díaz llamó a identificar y denunciar las escuelas que presenten carencias, así como a exigir respuestas a las autoridades cuando sea necesario, pero advirtió que generalizar una visión de colapso puede afectar la confianza de las familias en el sistema educativo.
En ese sentido, respaldó la idea de que la educación debe mantenerse por encima de las diferencias políticas, al considerar que se trata de una política de Estado cuyos resultados trascienden a los gobiernos y a los funcionarios de turno.
Finalmente, el legislador insistió en que el objetivo común debe ser fortalecer las escuelas y garantizar mejores condiciones de aprendizaje para los estudiantes dominicanos, independientemente de quién tenga la responsabilidad de administrar el sistema educativo.



